sábado, 25 de marzo de 2017

MI EXPERIENCIA COMO PSICOCINERO/A

Ilustrativa y nutritiva práctica en el taller de cocina socioafectiva con el alumnado de tercer curso del Grado de Maestro de Educación Primaria de la Facultad de Educación de la ULL. 
Hemos vivenciado en "cuerpo y alma" el recurso de la Psicocina como medio para trabajar la Educación Emocional en la escuela. 
A través de sus comentarios a esta entrada podrán acceder a lo que supuso para ellos y ellas esta experiencia formativa de COCINARSE y ANIMENTARSE con su "Montadito de queso y mermelada de tomate: Yo soy contigo".



77 comentarios:

  1. He participado en la experiencia de la cocina socioafectiva en la clase de Educación Emocional del Grado de Maestro en Maestro de Educación Primaria. Sin duda una experiencia diferente a las que estamos acostumbrados a vivir en una clase normal.
    Es una manera muy positiva de educar emocionalmente a nuestros/as alumnos/as, y no solo emocionalmente, sino que podemos enseñarlos a educar su paladar y a introducirlos en el mundo de la (buena)nutrición. Así pues es una actividad muy completa, porque además enseñamos a compartir y a concienciar a nuestros alumnos de que la cocina es una tarea de todos y todas, pues hasta ahora parecía que para la sociedad era una tarea más femenina; con la cocina socioafectiva también podemos contribuir con nuestro granito de arena a construir una sociedad más igualitaria.
    Aquí dejo un enlace a mi montadito de queso, mermelada de tomate, pavo y un toque verde:


    https://plus.google.com/109190068386288622738/posts/F2AqujpKpb8

    Irene Arozena Rodríguez

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  2. Lucía García García. Grupo 2.2.B26 de marzo de 2017, 13:44

    Soy Lucía García García, del grupo práctico 2.2.B de la asignatura Educación Emocional.

    El pasado viernes participé en la quinta experiencia vivencial, que trató sobre la psicococina socioafectiva, de la cuál aprendimos muchas cosas útiles para poner en práctica en la enseñanza de esta materia y de manera transversal en otras, como el tratamiento del contenido de la nutrición y los distintos nutrientes de los alimentos o la importancia de los hábitos alimenticios saludables.

    Otro de los puntos vitales de esta experiencia es el de compartir, no sólo el alimento en sí sino la buena experiencia de comer juntos compartiendo momentos y visiones sobre esta práctica. Además, me pareció una idea estupenda para fomentar el respeto hacia la comida y el trato que le damos, haciendo del acto de preparar y alimentarnos algo más de una necesidad básica humana.

    Por otra parte, me gustaría destacar el insustancial valor que se da a este aspecto en la educación primaria a pesar de su gran importancia, por lo que educarnos como docentes sobre temas tan necesarios y poco conocidos es una genial idea de seguir avanzando en la materia emocional.

    Finalmente, cabe mencionar mi experiencia en la realización de este ejercicio vivencial, que me pareció, aparte de muy provechoso como comenté anteriormente, una herramienta curiosa y muy útil para poner en práctica en Primaria, y también en nuestra vida cotidiana, ya que nos ha enseñado otra perspectiva, que quizá ya conocíamos, pero no tan profundamente, sobre la comida y el acto de alimentarnos y alimentar, pues este tiene un gran trasfondo afectivo y emocional.

    Por último, dejo el enlace web de mi montadito de la práctica pasada: https://twitter.com/luciagarciaull/status/846096997048352770


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  3. Mi nombres es Naira González Díaz, y soy alumna de la materia de Educación Emocional, del Grado de Maestro en educación Primaria en el grupo 2.1.
    Pienso que este tipo de clase como la que recibimos el día 21 de Marzo del 2017, deberíamos de hacerla más a menudo, no solamente en la materia de emociones, sino en otras materias, ya que, este tipo de "clases diferentes", nos aportan ideas para llevar a cabo con nuestros futuros alumnos y alumnas, ya que deberíamos de intentar evitar el libro de texto, y aportarles nuevos conocimientos a nuestro alumnado, a partir de las experiencias vividas por ellos mismo.
    Para concluir, debo decir que como ya dije anteriormente, que este tipo de ejercicio “diferente”, a parte de ser muy positivo y me ha gustado mucho, la Cocina Sociafectiva que el maestro ha llevado a cabo con nosotros, creo que es muy útil para nuestro día a día, y también para hacerlo con el alumnado de Primaria, debido a que ellos podrán trabajar sus emociones de una manera diferente a la que están acostumbrados. Sobre todo a la hora de relacionar la comida con la acción de alimentarnos a nosotros mismo o alimentar a alguien, donde a su vez, lo podamos relacionar, o los alumnos y alumnas, comprueben como se relaciona el ejercicio de alimentarnos y de preparar la comida, con lo emocional y afectivo que una persona pueda sentir.

    Aquí dejo el enlace de mis montaditos, elaborados en la clase del ejercicio de cocina Socioafectiva: https://www.instagram.com/p/BSJDf_CD3lRkjM_nHOUMz4cr_5rCiJkoV8edBY0/?taken-by=nairagd&hl=es

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    1. Estees el enlace visible: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1375687939163026&set=a.717897551608738.1073741846.100001654987776&type=3&theater

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  5. Mi nombre es Nereida González, y curso 3º de Magisterio en Educación Primaria.
    Tras haber asistido a mi primera práctica de cocina socioafectiva, he descubierto un método maravilloso a la hora de educar en emociones. La comida es algo que le gusta a todo el mundo y que todo el mundo necesita para VIVIR, por ello, ¿por qué no disfrutar de la comida, mientras aprendemos? A los que ya de por sí, nos gusta la cocina, esto puede ser una muy buena forma de llevarla más allá y de sacar nuestro lado más creativo y emocional.
    Por otro lado, el compartir, es algo que nos encanta a los amantes de la cocina y qué mejor forma de hacerlo, que compartiendo emociones.
    Estoy encantada de poder haber disfrutado de este rico aprendizaje, os dejo mi aporte a la cocina socioafectiva. Estaba delicioso ^^
    https://twitter.com/NereidaOfficial/status/846400759486955520

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  7. Soy Marina Pérez, alumna de Educación Emocional.
    El ejercicio vivencial nº5 me ha parecido una práctica diferente que puede aportarnos algo más de lo que pudiera parecer en un primero momento.

    La comparación que se ha hecho entre nuestra relación con las personas y con la comida me ha parecido curiosa, creo que quizás puede ayudar a pensar en ambas con un poco más de detenimiento.

    Nunca antes había escuchado hablar sobre la cocina socio-afectiva y creo que es un concepto interesante. El hecho de hablar de cada tipo de alimento y de sus nutrientes y relacionarlo con las distintas emociones que quizás mostremos por otras personas, o aquello que queramos aportarles, es un ejemplo divertido de cómo podemos enfocar o trabajar nuestras emociones por los demás a través de los alimentos y del proceso de cocinarlos y prepararlos despacio y conscientemente antes de comerlos.

    Me gustó la experiencia y creo que podría ser una dinámica fuera de lo común para probar en un futuro con mi alumnos y tratar no solo la relación con las personas sino también con la comida, un tema que considero importante para trabajar con los niños desde muy pequeños.

    https://www.instagram.com/p/BSCC06lldZJdDDgb_-JVt-TeSDfBTXAWrdrH9o0/?taken-by=_brisamarina

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  8. ¡Yo soy contigo!
    Mi nombre es Ana B. García Viña y actualmente curso la materia de Educación Emocional del Grado de Maestro de Educación Primaria.
    El pasado 21 de Marzo asistí a mi primera puesta en práctica de la cocina sociafectiva, una práctica propuesta por nuestro profesor Antonio Rodríguez. Anteriormente, no conocía ni el concepto de los que nosotros realizamos de una manera amena y diferente con la comida, en este caso, un montadito.
    Me parece una manera interesante y atractiva a la hora de llevar a la práctica los conocimientos para los alumnos de primaria. Además, las comparaciones que se pueden establecer entre la comida y las emociones o los lazos afectivos que ellos puedan establecer con las personas de su entorno.
    Se trata de un modelo de ejercicio que podemos poner en práctica dentro del aula como futuros docentes.
    Aquí dejo mi enlace de mi montadito emocional: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1392954014098530&set=a.410412215686053.93894.100001518333742&type=3&theater

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  9. ¡Yo soy contigo!
    Mi nombre es C.Laura Hernández Rabionet, soy una alumna de Magisterio de Primaria, el en 3º curso.
    He tenido la oportunidad de formar parte de esta actividad relacionada con la cocina socioafectiva, de la cual he adquirido una experiencia bastante positiva. Antes de esto, veía a la cocina como un hobby o profesión y actualmente, he podido comprobar que la cocina también es un medio con el que se puede aprender y adquirir infinidad de valores que pueden enriquecernos como persona.
    Con lo cual, esta actividad me ha orientado para llevar a la práctica en un futuro actividades creativas y a la vez enriquecedoras.
    Aquí incluyo el enlace donde aparece la foto de mi montadito:
    http://gastronomiayfelicidad.blogspot.com.es/2017/03/mi-experiencia-como-psicocineroa.html#comment-form

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  10. Mi nombre es G. Alexis Barrera Sánchez y el pasado 21 de marzo asistí por primera vez en mi vida a una clase de cocina socioafectiva.
    Me siento afortunado por formar parte de esta actividad, ya que me pareció bastante enriquecedora a nivel personal. Me hizo tener una visión diferente de lo que es la cocina, también se puede enseñar y aprender valores a través de ella.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10208811426351079&set=pb.1476046470.-2207520000.1490722494.&type=3&theater

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  11. Mi nombre es Silvia Rodríguez Soto, alumna de 3º curso del grado de Maestro en Educación Primaria.
    El pasado viernes 24 de Marzo tuve la gran oportunidad de participar en el taller de cocina socioafectiva impartido por el profesor de la asignatura Antonio Rodríguez.
    Lo que más me llamó la atención del ejercicio fue la comparación que se hizo entre los ingredientes de la comida (en este caso el montadito) y las emociones que tenemos nosotros mismos o incluso las que sentimos hacia otras personas, aspecto que nunca antes se me hubiera ocurrido.
    Esta actividad me ha abierto la mente sobre cómo enseñar las emociones de manera innovadora, donde además de tratar un tema tan importante como saber expresar las emociones, la relación con sus compañeros…y además, mezclándolo con algo que a todos nos gusta: ¡La comida!
    ¡Yo soy contigo!

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  12. ¡Cocina socioafectica!

    Mi nombre es Marta Aglaé Pérez y pertenezco al grupo de tercero del grado de Magisterio en Educación Primaria.
    El pasado 24 de marzo, hemos realizado un taller de cocina socioafectiva en la asignatura de Educación Emocional con nuestro profesor Antonio Rodríguez.
    Esta clase ha sido algo totalmente nuevo para mí. Ha sido una clase dinámica e interactiva, en la que tanto nosotros como el profesor hemos participado en el aprendizaje de nuevos conocimientos sobre la educación emocional mediante la cocina.
    Durante la sesión, hemos realizado un montadito compuesto de pan, queso, mermelada de tomate, el embutido que quisieras y lechuga. El profesor ha puesto algunos alimentos alternativos a estos por si a alguno de nosotros no nos gustaran. En mi caso, le he pedido que si podía cambiar la mermelada de tomate por guacamole, ya que esta no me gusta. Al final no le he cambiado ningún otro ingrediente ya que Antonio nos ha animado a probar, y me he llevado la sorpresa de que me ha gustado mas de lo que yo esperaba.
    La conclusión con la que me quedo, es que muchas veces decimos que no cuando creemos que no nos va a gustar o no sabemos si es bueno para nosotros pero podemos llevarnos muchas sorpresas. Además, la cocina socioafectiva, me ha enseñado a que se pueden transmitir valores mediante los alimentos, viendo en esta sesión lo que simbolizaban cada uno de ellos.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=669367109932715&set=a.103518799850885.1073741828.100005782954158&type=3&theater

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  13. Suzy Blue de Bruin28 de marzo de 2017, 17:54

    Montadito "Yo soy Contigo"

    Mi nombre es Suzy Blue de Bruin y estoy estudiando el tercer año de Maestro en Educación Primaria en la universidad de La Laguna.

    El viernes 24 de marzo, hemos realizado un divertido taller de cocina socioafectiva con nuestro profesor Antonio Rodríguez en la asignatura de Educación Emocional.

    Me ha gustado mucho la clase ya que ha sido diferente a las demás. La comida es algo que nos gusta a todos y la verdad es que me sentí contenta de poder regalar el montadito que preparé a mi compañero. Creo que es una buena manera de mostrar afecto ya que estamos regalando algo que nuestro cuerpo necesita para vivir pero además disfrutamos. Creo que el montado estaba rico y las metáforas que hemos utilizado mientras las hacíamos han sido muy interesantes. Me ha hecho pensar más en lo que lleva la comida y apreciar la mano de obra de crear una comida para los demás. Al final de la tarea cuando teníamos que comer el montadito lo hice muy lentamente pensando en todo lo que me aportaba y en el cariño empleado al hacerlo.

    He adjuntado la foto de mi montadito en el apartado "Noticias interesantes de la educación" en mi blog personal: http://suzybluesblog.my-free.website

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  14. Soy Ángel Mauro Pérez Lorenzo, alumno de la asignatura de Educación Emocional.

    El pasado viernes junto a mis compañeras/os de grado, participé en una actividad de "Cocina Socioafectiva". Dicha actividad me dio la oportunidad de preparar un pequeño tentempié a uno de mis grandes amigos aquí en Tenerife. Poder participar de una clase en la que no solo disfrutas de uno de los mejores placeres de la vida (comer), sino que también, preparas un piscolabis para una gran persona, es sin duda una suerte. Creo que este era uno de los objetivos de dicha actividad y por eso me gustó tanto llevarla a cabo.

    Por otra parte, el haber dado una significación especial a todos y cada uno de los ingredientes que formaban parte del "montadito", tuvo un gran valor para mí, y es que, a diario cuando llevamos a cabo una comida, nos olvidamos de la importancia de esta, así como del placer que nos proporciona. Por eso, me gustó tanto que se le diera tanta trascendencia a la comida y que se nos obligara a disfrutar lentamente de ella.

    Adjunto enlace de mi publicación: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1868288033446746&set=a.1384209411854613.1073741827.100007967014121&type=3&theater

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  15. ¡UNA TARDE COMO PSICOCINERA!
    Mi nombre es Noelia Del Castillo Expósito, alumna de la Universidad de La Laguna del Grado en Maestro de Educación Primaria. Actualmente me encuentro en el 3º curso de dicho grado y he escogido como asignatura optativa Educación Emocional.
    El pasado día 21 de marzo de 2017 Antonio, nuestro profesor, nos propuso una divertida y diferente clase práctica, en ella llevaríamos a cabo la creación de un “Montadito Emocional”, de esta forma trabajaríamos de manera trasversal diferentes contenidos tanto dentro como fuera del aula, tales como, evocación de personas, emociones, sentimiento, …
    Esta práctica me ha hecho reflexionar sobre las posibilidades que poseemos como futuros docentes de hacer llegar al alumnado conocimiento, por lo tanto la práctica me ha parecido muy enriquecedora y considero que no sólo deberíamos de hacer este tipo de prácticas en esta asignatura.
    A continuación les copio el enlace de mi “montadito emocional” realizado en la práctica de Cocina Socioafectiva:
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1467648889935966&set=a.635088686525328.1073741826.100000726084517&type=3&theater

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  16. “Yo soy contigo”
    Mi nombre es Iván Morera Hernández y pertenezco al tercer año de Maestro en Educación Primaria de la Universidad de La Laguna.
    El pasado viernes 24 de marzo, hemos asistido a una clase no habitual de este grado. Se trataba de un taller de cocina socio-afectiva impartido por nuestro profesor Antonio Rodríguez que nos deleitó una tarde muy diferente con la realización de unos montaditos.
    Antes de comenzar ya había esa intriga de lo que nos iba a preparar el profesor. Durante la sesión, cada alumno ha elaborado dos montaditos compuesto por pan, queso, mermelada de tomate, el ingrediente especial que traía cada uno desde su casa, en este caso era el jamón serrano y el toque final de lechuga. Un montadito para aquella persona que querías compartir y el otro para ti. La verdad que en mi caso los dos montaditos no me duraron mucho en la mesa.
    Por otro lado, cabe destacar que nunca había escuchado hablar sobre la cocina socio-afectiva y tampoco se me había ocurrido el hecho de colocarle valores a los ingredientes. Por mi parte, considero que es una clase que debería realizarse más a menudo debido a que los niños aprenderían más en clases como estas y no colocándoles un libro como se ha hecho siempre.
    Cabe mencionar que este tipo de taller socio-afectiva es una manera muy positiva de educar emocionalmente a nuestros alumnos y transmitirle el buen comer en una vida plagada de malas comidas.
    Para terminar, estoy encantado y satisfecho de poder haber participado en este taller. Espero algún día poder vivir algo parecido. Aquí les dejo mi enlace de mi montadito : https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1449566251754862&set=a.199039610140872.54795.100001045021196&type=3&theater

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  17. ¡Yo soy contigo!
    Mi nombre es Raquel González Benítez y actualmente curso la materia de Educación Emocional del Grado de Magisterio de Primaria.
    El pasado 21 de Marzo asistí a mi primera puesta en practica de la cocina sociafectiva, realizada por nuestro profesor Antonio Rodriguez.
    La clase me pareció muy dinámica y entretenida, una manera diferente de hacer, en este caso, un montadito y que, a su vez, podemos ponerlo en practica cuando ejerzamos de docentes. Me resultó una forma mas interactiva a la hora de llevar la puesta en practica a los alumnos de primaria, pues se aprende a la vez que se divierte.
    Es increíble la relación que se le puede otorgar a cada ingrediente con las emociones y lazos afectivos entre las personas que nos rodean.
    Adjunto el enlace de mi montadito emocional:
    https://www.facebook.com/raquel.gonzalezbenitez/posts/1101177259988918?comment_id=1101424069964237&notif_t=feed_comment&notif_id=1490785189293869

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  18. Jacqueline Hernández Reverón30 de marzo de 2017, 2:26

    ¡COCINANDO CON AMOR!
    Mi nombre es Jacqueline Hernández Reverón y estoy cursando el Tercer año de Magisterio en Educación Primaria. El pasado 24 de marzo tuve la suerte de poder disfrutar una práctica de la asignatura Ed Emocional basada en la cocina Socioafectiva.

    Digo suerte no solo por mi pasión por la comida, sino que después de tres años por fin puedo disfrutar una clase de universidad de forma dinámica con un objetivo que el resto de áreas deben aplicar, pues está enfocada a enseñar a los futuros docentes nuevas prácticas que aplicar al aula con nuestros niños. Es una actividad que les podría llamar muchísimo la atención, como lo ha hecho con nosotros, alumnos universitarios. Lo importante es que no se trata sólo de un entretenimiento, sino de un aprendizaje en el que a través de los ingredientes de un montadito se puede explicar perfectamente conceptos tan abstractos como las emociones, donde comenzamos diciendo que el pan es nuestro sustento, la persona que nos quiere a la que debemos cuidar para no llegar a perder nunca, de ahí que untemos el queso con mucho cuidado para que no se parta.

    El hecho de que entremos de la mano con un compañero con el que digamos ¡Yo soy contigo!, nos enseña el valor de compartir a través de una acción tremendamente generosa como es cocinar para otro, lo cual nos ayuda a realizar bien el montadito para sorprender y dejar satisfecho al compañero.

    Mi experiencia ha sido muy positiva, pues como dicho anteriormente, he disfrutado de una clase muy creativa, sintiéndome realizada como alumna así como futura docente.

    Aquí adjunto el enlace de mi montadito emocional en instagram:

    https://www.instagram.com/p/BSQbLZSB0bOiSxNaZzmElRHaJOOruvBzsN3J_00/?taken-by=musicjhr&hl=es

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  19. Amanda Berlanga Teruel30 de marzo de 2017, 3:13

    Montadito ¡Yo soy contigo!

    Mi nombre es Amanda y he participado por primera vez en el taller de cocina socioafectiva, en él he elaborado mi montadito de queso con mermelada de tomate y salchichón con un toque verde.

    Esta experiencia me ha parecido sorprendente e innovadora, nunca habría imaginado que se pueden experimentar tantas emociones a lo largo que se realiza un montadito, ser consciente de lo que te ofrece cada capa que vas añadiendo y la sensación de darle ese primer bocado con los ojos cerrados y saborear esa mezcla de sabores.

    Además de fabricar tu propio montadito también podías compartirlo con tu pareja “Yo soy contigo” y así experimentar el montadito elaborado por ella, el cuál te ofrece otras emociones debido a los diferentes sabores, pero conservando la misma base.

    Este tipo de actividades pueden aportar muchos conocimientos necesarios para el buen desarrollo de un niño como la alimentación saludable (energía, hidratos de carbono…), aprender a cocinar, autoconciencia, autonomía, aumenta la confianza… Por ello además de ser una clase divertida y diferente, puede aportarnos mucho más, no cabe duda que es necesaria en cualquier nivel educativo, destacando la educación primaria.

    Por último os dejo el enlace donde aparece la foto de mi montadito.

    ¡Os animo a que probéis y realicéis vuestro propio montadito!

    https://twitter.com/AmandaBerlanga4/status/847379316044255233

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  20. ¡Yo soy contigo!
    Me llamo Óscar Hernández, alumno de 3º de Magisterio y quiero compartir mi experiencia en la actividad de elaborar un montadito sofioafectivo.
    En un primer momento llevaba unas espectativas a la actividad que luego no se correspondian con la realidad. Me parece un buen motivo para invitar a los participantes a reflexionar. Sin importar la edad de los participantes. Es una actividad sencilla pero que debe estar bien dirigida para que cumpla su función. Creo que podría ser muy positivo llevarla a las aulas.
    A continuación les dejo el enlace de mi montadito socioafectivo.
    https://twitter.com/oscarhdezreyes/status/847508435104964613

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  21. José Felipe Quiñones Hoyos30 de marzo de 2017, 17:25

    Buenas, mi nombre es José Felipe Quiñones Hoyos. Soy alumno del grupo 2.2.A de la asignatura Educación Emocional.

    El pasado viernes 24 de Marzo realicé junto con mis compañeras/os una actividad de ''Cocina Socioafectiva'' en la que todos nos pusimos en el papel de psicococineros para elaborar la receta ''Montadito Yo soy contigo''. Esta actividad consistió en preparar dos montaditos: uno para una persona especial y otro para mí.

    Esta actividad me pareció bastante interesante, pues nos hace reflexionar sobre cuan importante es esa persona para nosotros, sobre su valor y sobre lo agradecidos que debemos estar con ella.

    Por otro lado, el simbolismo que se le dio a cada uno de los ingredientes de la receta es cuanto menos creativo y curioso. Pues cada uno representaba cada uno de los elementos que sostiene la relación entre mi persona especial y yo. Por ejemplo: el pan es el cimiento, la mermelada es amor, etc. Además, al terminar los montaditos, compartimos un con algún compañero o compañera y luego degustamos lentamente el resultado.

    Por último, opino que es una actividad estupenda para llevar a la práctica no solo en los colegios, sino en cualquier contexto, pues se puede realizar un buen reciclaje emocional con ella.

    Aquí adjunto un enlace que conduce a una red social donde compartí el resultado de la actividad: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1858517671056090&set=a.1601419080099285.1073741832.100006936250910&type=3&theater

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  22. Mi nombre es Daniela Molina Perdomo y el pasado viernes 24 de marzo participé como psicocinera elaborando un montadito socio afectivo, titulado: “Yo soy contigo”.
    La experiencia ha sido muy gratificante. Fue una clase muy dinámica y enriquecedora donde hemos trabajado de manera individual en la elaboración de nuestro montadito pero con un fin colectivo, compartirlo con nuestra pareja.
    Cabe destacar que no sólo fue la preparación y posterior degustación de nuestro montadito lo que hace de esta actividad algo especial, el poder reconocer los valores de cada ingrediente que le poníamos ha sido algo muy novedoso para mí.
    En conclusión, he disfrutado mucho de esta experiencia, y considero que es una actividad muy divertida y enriquecedora para trabajar con los más pequeños.
    A continuación, adjunto el enlace para que podáis ver mi montadito “Yo soy contigo”.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10212870334620151&set=a.10200300497382076.2202028.1443114940&type=3&theater

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  23. Mi nombre es Davinia Pérez Alvarez y soy alumna del grupo 2.2 de Tercero de Magisterio de Primaria.
    El pasado viernes participé juntos con mis compañeros en un ejercicio vivencial sobre "Cocina socio afectiva".
    Después de una pequeña sesión de relajación, lavamos nuestras manos para despojarnos de cualquier impureza y nos pusimos a la obra.
    A mí base de pan con crema de queso y mermelada de tomate, agregué una mouse de aguacate y unas hojas de lechuga para dar frescor.
    El proceso de creación fue lento. El profesor nos fue indicando el simbolismo de cada uno de los ingredientes. Por ejemplo, ese pan como soporte, como pilar sobre el que "nos apoyamos"; el toque dulce y amoroso de la mermelada... Todos los ingredientes y los pasos tenían un pequeño trasfondo: la forma en que aplicabas la crema, despacio, cubriendo cada espacio de la tostada... Descubrimos toda la carga emotiva que conlleva un acto tan sencillo como preparar un montadito. Hablamos también de los principales nutrientes y del efecto que producen en nosotros, en nuestro cuerpo y nuestra mente.
    Una vez preparado, lo compartías con un compañero. Alimentabas a un compañero a la vez que él te alimentaba a ti. La degustación debía ser lenta, saboreando cada bocado, nutriéndote, disfrutando...
    (Por eso, era aconsejable realizar la práctica sin hambre).
    Fue una experiencia muy enriquecedora. Creo que ha sido el snack más sencillo pero a la vez mas elaborado que he cocinado nunca.
    Adjunto el enlace de mi montadito para quien tenga curiosidad. https://instagram.com/p/BSOgurdFSOB/

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  24. Carmen Lorena Escobar Agudelo31 de marzo de 2017, 4:20

    Montadito "yo soy contigo"

    Mi nombre es Lorena Escobar Agudelo y soy alumna de tercero del grado en Maestro en Educación Primaria. He participado por primera vez en la actividad de "cocina socioafectiva" en la asignatura de Educación Emocional.
    He realizado un montadito a base de queso de huntar, mermelada de tomate y pechuga de pollo, el cual he podido compartir con mi pareja "yo soy contigo". Esta experiencia me ha resultado bastante innovadora ya que personalmente nunca había realizado una actividad similar donde puedes reflexionar y hacer reflexionar a los alumnos sin importar la edad, a experimentar diferentes emociones tanto a la hora de elaborar el montadito como a la hora de compartirlo con tu compañero. Pienso que es una buena actividad para llegar a trabajar con los más pequeños a la vez de entretenida y dinámica.
    A continuación adjunto el enlace donde podrán ver mi montadito.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1418573551498816&set=a.435709603118554.95071.100000385531630&type=3&theater

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  25. Buenas, mi nombre es Marta Socas Pimentel, siendo alumna del Grado de Maestro en Educación Primaria y pertenezco al grupo: 2.2 de la tarde.
    El pasado viernes participe en el taller de “cocina socio afectiva”, que lo puedo describir como una experiencia diferente ya que, no estamos acostumbrados a tener clases así.
    Comenzamos preparando nuestro montadito, a pesar del hambre que teníamos algunos. Teniendo en cuenta que nos íbamos alimentar nosotros y nuestra pareja, teníamos en cuenta mucho la decoración para que le quedara de la mejor manera que podías.
    Empezando por la base de pan, le añadí queso, mermelada de tomate, tomate natural, guacamole y toque creativo. ¡Ya está nuestro montadito!
    Luego, tras relajarnos, nos pusimos “las botas” saboreando despacito nuestro montadito y el de nuestra pareja.
    En definitiva, me encanto la clase y me copio el recurso para llevarlo a la práctica con mis sobrinos, alumnos, etc.
    Debajo les adjunto el enlace de mi montadito.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1777623802553330&set=a.1406259523023095.1073741829.100009171830529&type=3&theater

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    1. https://www.instagram.com/p/BSOOTFjgsh6/?taken-by=martasocaspimentel&hl=es

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  26. Mi nombre es María José Álvarez Luis y actualmente me encuentro cursando 3º del Grado de Maestro en Educación Primaria.
    El día 21 de marzo participé en el taller de cocina socioafectiva. El profesor nos propuso una clase diferente en la que creamos el “Montadito Yo Soy Contigo”. Nunca había escuchado hablar de los conceptos anteriormente nombrados, y la verdad que me sorprendió bastante la relación que se puede establecer entre las personas y la comida. También me gustaría nombrar la importancia de tener que compartir este montadito con algún compañero, porque no solo se está compartiendo la comida, sino que además se comparten momentos, sentimientos, emociones, etc. Con este ejercicio he aprendido una nueva manera de entender los vínculos que se crean entre las personas y me parece muy atractivo enseñarlos a mis futuros alumnos.
    A continuación dejo el enlace web de mi montadito “Yo Soy Contigo”.
    https://twitter.com/mariajal24/status/847827636818759680

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  27. Hola, mi nombre es Yaiza Cruz León y soy alumna del grupo 2.1 de la asignatura de Educación Emocional de tercero de Magisterio de Primaria.
    El pasado martes 21 de marzo realicé junto a mis compañeros y mi profesor de Educación Emocional, Antonio Rodríguez una actividad de cocina Socio-afectiva en la que actuamos como psicococineros para elaborar una receta “Montadito Yo Soy Contigo”, en la que tuvimos que preparar dos montaditos, uno para una persona especial y otro para mí.
    La actividad me ha gustado mucho ya que ha sido fuera de lo común, diferente al resto de las clases y actividades. Nos ha mostrado como podemos aprender y enseñar las emociones de manera innovadora, a través de la comida. Considero que es una técnica muy interesante para llevarla a cabo en primaria. Estoy muy contenta de haber participado.
    https://twitter.com/?lang=es

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  28. Buenos días, mi nombre es Laura Medina, estudiante de 3º de Magisterio y al igual que mis compañeros curso la asignatura de Educación Emocional y he tenido el privilegio de experimentar la cocina socioafectiva con el profesor Antonio Rodríguez. Hemos realizado dos montaditos “yo soy contigo” a los cuales les hemos ido incorporando poco a poco una serie de ingredientes. Cada ingrediente tenía en sí mismo un significado y una razón para formar parte de la receta.
    Lo hemos elaborado sin prisa, incorporando los ingredientes con sumo cuidado y cariño, intentando transmitir a través de ellos nuestros sentimientos y emociones. En el “yo soy contigo” expresamos con la combinación de sabores quienes somos e invitamos al otro a que nos conozca. La otra persona hará lo mismo con su receta y así se establecerá un vínculo entre ambos a través del sentido del gusto.
    Fue una buena experiencia no solo la elaboración, sino también la degustación del montadito, pues cada uno de los participantes fue saboreando poco a poco su propia creación cargada de sus propios sentimientos y emociones y la de su compañero/a intentando descubrir a través de la combinación de los sabores lo que nos quería transmitir.
    Gracias profesor por esta experiencia.

    Si quieren ver mi montadito de queso y mermelada de tomate "yo soy contigo" pueden entrar en esta dirección:

    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10212939252495358&set=a.3262287075343.2162363.1212193220&type=3


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  29. “Yo soy contigo”
    Mi nombre es Lucía Armas y actualmente estoy cursando tercero en el grado de Magisterio en Educación Primaria.
    El pasado 21 de marzo, asistí por primera vez a un taller de cocina socioafectiva junto a mis compañeros en la asignatura de Educación Emocional.
    La actividad consistía principalmente en relacionar la comida con las emociones que nosotros podemos sentir. Para ello hicimos un montadito que contenía los siguientes ingredientes: pan, queso, mermelada de tomate, algún alimento salado y lechuga. Cada uno de estos alimentos tenía unas características propias pero que a su vez podían relacionarse con un sentimiento en concreto. Este aspecto me sorprendió bastante porque a mí nunca se me hubiera ocurrido hacer esa comparación.
    La clase en sí me pareció bastante divertida y amena, en la que todos participábamos y nos sentíamos útiles. Pienso, que este taller es muy práctico y que puede llamar la atención de cualquiera, puesto que a todos nos gusta la comida y es una forma diferente de hablar de las emociones.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=736195849874996&set=a.196459100515343.1073741825.100004537620576&type=3&theater

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  30. MI EXPERIENCIA COMO PSOCOCINERO

    Buenos días. Mi nombre es Ramsés Escuela Vera, alumno del tercer curso del Grado de Maestro en Educación Primaria por la Universidad de La Laguna y hago este escrito desde la asignatura optativa de Educación Emocional, la cual he seleccionado al tener la firme creencia de que puede ser bastante útil para mi persona, tanto en mi vida social como profesional.
    Desde esta asignatura se nos propuso un taller muy entretenido relacionado con la “comida socioafectiva” en el que debíamos crear un “montadito emocional”. Este montadito estaba formado por una serie de ingredientes cuyas propiedades alimenticias podían relacionarse con emociones, sentimientos, cualidades de la persona, etc.
    Como experiencia, decir que me ha parecido algo novedoso ya que no tenía conocimiento de la existencia de este tipo de actividades o talleres. Pienso que es una forma atractiva de trabajar la temática de las emociones la cual, algunas veces, se puede hacer algo más engorrosa.
    A continuación les dejo el enlace a la web en la cual podréis ver mi creación:

    https://twitter.com/ram_escuela90/status/848241373694308354

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    1. "PSICOCOCINERO", PERDÓN!!!!! SE ME FUERON LOS DEDOS JAJA

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  32. Buenos días, mi nombre es Fernando Pérez Lorenzo y actualmente estoy cursando la asignatura de 3º de magisterio por la Universidad de la ULL.

    El pasado 24 de marzo realicé un taller denominado como cocina socioafectiva, en la cual los nutrientes de los condimentos que formaban el montadito que preparamos se relacionaban con sentimientos, emociones; en general con propiedades con un alto valor personal.
    La experiencia me ha resultado novedosa y llamativa, pues enlazar las emociones con la comida es una manera muy práctica de entender un poco más el universo emocional.

    Por otro lado, es una actividad que podemos llevar a los centros en un futuro, ya que será una manera de divertida de que los niños aprendan la complejidad de las emociones.

    https://twitter.com/PrezLoren/status/848481284934569984

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    1. Beatriz Yanes Rodríguez2 de abril de 2017, 4:50

      Hola, mi nombre es Beatriz Yanes Rodríguez, y actualmente estoy cursando tercero del Grado en Maestro en Educación Primaria.

      El viernes 24 de marzo tuve la oportunidad de participar con mis compañeros/as en un taller de cocina socioafectiva propuesto por Antonio Rodríguez, profesor que imparte la asignatura de Educación Emocional. En esta actividad, cada uno de nosotros, tuvimos que adoptar el rol de psicocineros para elaborar dos montaditos “Yo soy contigo”.

      Después de una breve sesión de relajación, nos levantamos despacio para lavar nuestras manos y despojarnos de esta manera y, como acto simbólico, de todos aquellos sentimientos negativos y volvimos a entrar en el aula nuevamente de la mano de un compañero, alzando la voz y diciendo…“Yo soy contigo”.

      A continuación, el profesor nos fue dando las indicaciones sobre cómo debíamos realizar nuestro montadito. A la rodaja de pan le añadí queso untado, mermelada de tomate, jamón serrano y lechuga, dándole a cada uno de estos ingredientes.

      En varias ocasiones, el profesor nos repitió que el proceso de creación del montadito debía ser lento, pues este hecho, y cada uno de los diferentes ingredientes que empleamos para su realización, tenían ciertas connotaciones simbólicas. Por ejemplo el pan, como primer ingrediente de nuestra receta, simulaba la base, el pilar en el que nos sustentamos y refugiamos; la mermelada el amor, la dulzura, etc. Asimismo, mencionamos los distintos nutrientes que nos aportan los ingredientes del montadito a nuestro cuerpo y a nuestra mente.

      La segunda parte de la actividad consistió en darle, a otro compañero, uno de los montaditos que habíamos cocinado, y la degustación, al igual que el proceso de creación del mismo, debía ser también lento, saboreando cada uno de los diferentes ingredientes.

      Desde mi humilde puesto de vista, considero que este ejercicio vivencial ha sido totalmente innovador y enriquecedor, pues el compartir nuestros alimentos con otras personas ha sido una experiencia gratificante, así como el placer que nos proporciona el comer degustando con paciencia cada uno de los alimentos. Además, también ha sido una manera de crear un vínculo afectivo no sólo con el compañero con el que tuvimos que compartir el montadito o entrar de la mano en el aula, sino también con el resto de la clase, ya que durante la actividad compartimos nuestras opiniones, gustos, pensares, sentimientos, etc.

      En definitiva, se trata de una actividad que nosotros, como futuros docentes de la enseñanza, debemos conocer, pues nos abre el abanico de posibilidades para trabajar la educación emocional con los alumnos. Además, considero que es importante realizar este tipo de actividad en otros contextos, como en nuestra vida cotidiana, ya que es una manera de establecer y reforzar los lazos afectivos con otras personas de nuestro entorno más cercano.

      A continuación les dejo el enlace web de mi montadito de queso, mermelada y tomate: “Yo soy contigo”:
      https://twitter.com/beyaro2/status/848243381423796226/photo/1



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  33. Hola, mi nombre es Adriana Barroso y estoy cursando el tercer año del grado de maestro en educación primaria en la ULL.
    La semana pasada, realicé un taller de cocina socioafectiva gracias a la asignatura de Educación Emocional junto a mis compañeros y mi profesor. Ha sido una experiencia novedosa, algo de lo que nunca antes había oído hablar y me parecía algo muy curioso.
    La tarea consistía en seguir unos pasos guiados por el "chef" en los que relacionabamos una emoción con cada uno de los ingredientes del montadito. Los ingredientes que utilicé yo fueron:
    - pan integral como base del montadito
    - queso philadelphia como crema
    - mermelada de tomate para añadir algo dulce
    - una loncha de pavo como ingrediente esencial
    - un poco de lechuga para darle algo "natural"
    Una vez acabados los montaditos, teníamos que intercambiar uno de ellos con el de un compañero y acontinuación comerlos pero sintiéndo cada uno de sus ingredientes (cada una de las emociones), cerrábamos los ojos y nos tomabámos nuestro tiempo en disfrutar del montadito.
    Esta actividad me llamó bastante la antención y creo que puede ser una buena propuesta para llevarla a las aulas de los centros de educación primaria, es una manera entretenida y fácil de entener y sentir las emociones.
    Aquí les dejo el enlace a una foto de mi montadito:
    https://twitter.com/Adribarroso96/status/848608114777653251

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  34. ¡APRENDE A SER FELIZ COCINANDO!
    Soy Jorge Coll García, alumno de tercer curso del Grado de Maestro en Educación Primaria de la Facultad de Educación de la ULL.
    El pasado martes 21 de marzo, vivencié un taller de cocina socioafectiva dirigida por mi profesor de Educación Emocional, Antonio Rodríguez. Debo decir que acudí a esta clase más motivado y con más ganas de lo habitual. Se trataba de una clase práctica diferente. Innovadora, comprometida y “muy jugosa”, en la que por medio de la elaboración de “montaditos” (bocadillos cuyos ingredientes debían vincularse con diferentes emociones y sentimientos según su valor nutricional) tomabas conciencia de las emociones, preferentemente agradables que, posteriormente, comerías, pasando a formar parte de tu ser. También debía regalar un montadito a un compañero de clase, así, ambos, nos empaparíamos de las emociones contenidas.
    Antes de empezar a saborear los montaditos, entramos en clase cogidos de la mano y verbalizando: “Yo soy contigo”. Con ello, reconocíamos la necesidad de las relaciones en el desarrollo integral y en el bienestar de todas las personas así como el enriquecimiento que supone toda asociación. Las personas, además de servirnos de compañía y apoyo, nos complementamos, sumando cualidades y fuerzas, siendo, en conjunto y con otros, más grandes. Es una buena y bonita forma de empoderamiento.
    Al mismo tiempo, “los otros” nos sirven de reflejo. A través de sus miradas y maneras nos descubrimos y, en ocasiones, nos manifestamos diferentes. Sacan lo mejor de nosotros, o lo peor. Es por ello, por lo que debemos cuidar y valorar a aquellas personas que nos hacen mejores y más felices; y, por el contrario, tratar de evitar a aquellas que nos hacen daño y no nos dejan ser nosotros mismos.
    Este taller, en paralelo con mis clases de Educación Emocional, no solo me advierte de la importancia de las emociones y sentimientos, tanto para mi bienestar y mi felicidad como para mis relaciones o mi formación integral, sino que además me descubre metodologías lúdicas, mágicas y novedosas de trabajar la inteligencia emocional, enriqueciéndome como futuro profesional de la enseñanza.
    Aquí les facilito el enlace que lleva a la foto de mi “montadito emocional”: https://www.instagram.com/p/BSZWv8_AD88/?taken-by=kokecoll

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  35. Mi experiencia realizando el taller de cocina, el pasado viernes, durante la clase de Educación emocional, me pareció una práctica muy recomendable y saludable. Recomendable por lo que nos aporto a los compañeros y a mi, la realización del montadito "Yo soy contigo", un título sugerente, para un montadito, que nos proporcionará energía y vitalidad. Saludable porque a través de la elaboración del montadito de queso, mermelada de tomate, jamón y un toque verde, conocimos los ingredientes y su componente nutritivo-afectivo; tuvimos la suerte de elaborar nosotros mismos el montadito y compartirlo con otros compañeros. Considero que es una prueba adecuada para realizarla como futuros maestros con los niños en el colegio, como algo placentero y motivador, en el ambiente escolar.
    Aquí les facilito el enlace: https://www.facebook.com/mercedes.galvan.121

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  36. Hola, mi nombre es Acerina Pérez Delgado. El pasado viernes 24 de marzo de 2017 tuve junto con mis compañeros en el grado de Maestro en Educación Primaria y en la asignatura de Educación Emocional una sesión llamada Psicocina Socioafectiva.
    Dicha sesión comenzó con un ejercicio de relajación con el fin de prepararnos para cocinar. Posteriormente, todos nos lavamos las manos para eliminar las bacterias y como acto simbólico de quitarnos todos los sentimientos negativos que hemos tenido durante el día; y entramos a clase en parejas diciendo "Yo soy contigo".
    Luego, comenzamos a realizar nuestros dos montaditos de una forma lenta y cuidadosa y sobre todo con mucho cariño y amor. Siempre siguiendo las indicaciones del profesor. Una vez finalizado el montadito, comentamos los diferentes nutrientes emocionales que nos aporta cada ingrediente. Además, intercambiamos uno de nuestros montaditos con un compañero. Por último, probamos ambos montaditos con los ojos cerrados para sentir con mayor intensidad cada uno de sus sabores y texturas.
    En mi opinión, me ha gustado mucho la sesión ya que ha sido muy entretenida y agradable. A través de esta actividad me he dado cuenta que el aprender a cocinar en las escuelas no es solo positivo porque se trabajan aspectos de matemáticas, lengua... sino que también, se fomenta la educación emocional. El cocinar y el comer lo que cocinamos es un acto que se realiza todos los días y siempre está implicado el cuerpo y el alma. Por otro lado, el compartir la comida que has hecho con los demás (como hemos realizado en clase) crea una relación emocional con el resto. Recuerdo que el primer montadito que probé fue el de mi compañera, y de hecho el más rico. Los primeros bocados los realicé con los ojos cerrados intentando reconocer cada uno de los sabores y de las emociones que me intentaba transmitir. En definitiva, me gustó mucho la experiencia y la volvería a repetir. Además, sin ninguna duda desarrollaré esta actividad con mis futuros alumnos cuando sea maestra porque es una manera efectiva y diferente de trabajar las emociones.
    A continuación, les dejo el enlace de mi Facebook en el cual se muestra la foto de mi montadito:
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1526855734022587&set=a.702040139837488.1073741837.100000945245035&type=3&theater

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  37. "YO SOY CONTIGO"
    Soy Alexander Acosta González y actualmente estoy cursando tercero en el Grado de Maestro en Educación Primaria la materia optativa de Educación Emocional, impartida por el profesor Antonio Rodríguez.
    El pasado martes 21 de marzo, participé, junto al resto de mis compañeros en la actividad “Psicocina socioafectiva”. He de reconocer que ha sido una experiencia bastante entretenida, amena e innovadora, en la cuál teníamos que relacionar una emoción con los diferentes ingredientes propuestos por el profesor para formar nuestro montadito emocional.
    Una vez realizados los montaditos, debíamos intercambiar uno de ellos con un compañero, y, así, “saborear” sus emociones.
    La actividad me pareció bastante entretenida y diferente. Es una forma novedosa de aprender a trabajar las emociones y los sentimientos.
    A continuación, les dejo en enlace web de mi montadito:
    ⁠⁠⁠https://www.facebook.com/alexander.acostagonzalez.5/posts/404429599949724

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  38. Federico Felices Fuenzalida3 de abril de 2017, 11:08

    ¡Cocinando desde el corazón emocional!
    Buenas tardes, mi nombre es Federico Felices Fuenzalida. En estos momentos me encuentro cursando el tercer curso del Grado de Maestro en Educación Primaria. Dentro de este curso se haya la asignatura de Educación Emocional, la cual es impartida por el profesor Antonio Rodríguez, quien nos ha permitido conocer la innovadora y sabrosa actividad de “Psicocina socioafectiva”.
    Dicha actividad comenzó con un acto de purificación (lavarse las manos, para quitar lo negativo) y seleccionar una pareja, con quien entraríamos a la "cocina" de la mano diciendo:¡Yo soy contigo!. Seguidamente, se nos presentan los diferentes ingredientes de nuestro montadito emocional. La gran parte de los diferentes montaditos era la misma, con la única diferencia de que el embutido era escogido por cada "psicocinero". El guía de la actividad nos fue proporcionando los distintos ingredientes, relacionando todos ellos otorgándoles diferentes cualidades a cada uno.
    Finalizada la elaboración de los montaditos (todos los pasos debían ser realizados con pasión, delicadeza, cariño... pues se trataba de personas que nos aportan pensamientos, sentimientos y/o emociones agradables) debíamos intercambiarlo con la pareja que nos acompañó al entrar en la clase para, finalmente, poder comérnoslos.
    Tras haber probado el montadito de mi compañera, el cual era de menor tamaño y había dedicado menos tiempo a su decoración, comencé a comer el que yo había preparado. Al probarlo, sentí un gran vacío por dentro, pues lo que, aparentemente y desde mi perspectiva, tenía mejor aspecto (mi montadito) al ser probado tenía un sabor menos intenso y duradero. Es por eso que me he dado cuenta que había juzgado el trabajo de mi compañera sólo por el aspecto, mientras que en cuanto al sabor le daba mil vueltas al mío.
    Es curioso y elogiable, como con algo tan sencillo y diferente, es posible llegar a contactar, de manera simbólica, con distintos y numerosos contenidos emocionales.
    A continuación, aporto un enlace de la foto de mi montadito:
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10210763458460315&set=a.2845649498112.2129510.1165636000&type=3&theater

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    1. Buenas tardes, soy Cristina Domínguez Tobal, estoy cursando tercero de Educación Primaria en la Universidad de Málaga pero actualmente soy alumna Sicue de Educación Emocional en la Universidad de La Laguna, impartida por Antonio Rodríguez, el cual me ha dado el gusto de conocer esta nueva e innovadora asignatura para mi y el placer de participar en la actividad de Psicocina Socioafectiva realizada el último día en clase.
      En mi opinión es una manera diferente de enseñar, que despierta el interés de los niños y les enseña a ponerse en el lugar del otro.
      Desde el primer momento de lavarnos las manos hasta el último en el que probamos el montadito de nuestro compañero estuvimos colaborando e interactuando con el de al lado, cosa muy importante y a la que deberíamos prestar mucha atención.
      Es una forma original de trabajar los diferentes tipos de emociones y de profundizar en los diferentes contenidos que tiene la educación emocional.
      Para mi gusto una práctica muy acertada, diferente y divertida.
      Para finalizar les añado el enlace de la foto de mi montadito:
      https://twitter.com/CristiDomnguez/status/848960464872669189

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  39. “Montadito de queso y mermelada de tomate: Yo soy contigo”

    Mi nombre es Dania González Coello, alumna de la asignatura de Educación Emocional perteneciente al tercer curso del Grado de Maestro en Educación Primaria. El pasado martes 21 de marzo realicé, junto a mis compañeros y compañeras, una actividad de cocina socio-afectiva en la que actuamos como psicococineros y psicococineras con el fin de elaborar una receta “Montadito Yo Soy Contigo” dirigida por Antonio Rodríguez.

    He de decir que jamás había participado en ningún taller relacionado con temas culinarios o emocionales, pero juntar ambos aspectos para trabajar las emociones me pareció algo sorprendente, inteligente y muy novedoso, no solo para las personas adultas que participamos en esa experiencia, sino para extrapolar esa vivencia a las aulas, pues no solo se trata de saber reconocer y regular tus propias emociones, ya que lo fundamental es saber saborear (siguiendo con la metáfora culinaria) las emociones de los demás de forma adecuada. En definitiva, se trata de alimentarse bien en cuerpo y alma que es lo que esta actividad pretende conseguir.

    A continuación encontrarán el enlace web en el que aparece el montadito final:
    https://twitter.com/GlezDania9/status/848939066053844992

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  40. Luis Gil-Bermejo4 de abril de 2017, 2:45

    "Yo soy contigo"
    Soy Luis Gil-Bermejo Pérez, estudiante de 3º de Maestro en Educación Primaria y alumno de la asignatura de Educación Emocional.
    El vivir la experiencia de realizar el taller de psicocina socio-afectiva, me ha resultado muy enriquecedor e interesante, como se logró extrapolar los ingredientes de un montadito, a los ingredientes de la vida emocional de cada uno de nosotros. Sin lugar a dudas me sorprendió para bien y sería una actividad que me gustaría poner en práctica con mis futuros alumnos, ya que me parece una actividad muy creativa que además de tratar la relación con las personas, también lo hace con la comida, muchas veces “enemiga” de los niños.
    En el siguiente enlace dejo mi post del montadito emocional: https://twitter.com/luisgilbermejo/status/844303916540088321

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  41. Hola, mi nombre es Andrea Concepción Barbuzano, estudiante de tercero de magisterio y alumna de la asignatura Educación Emocional. El pasado día 21 de marzo realicé, junto a mis compañeros, un taller de cocina socio-afectiva, donde elaboramos una receta llamada ‘’Yo soy contigo’’ En ella tuvimos que preparar un montadito, en el que cada ingrediente tenía una función diferente.
    Está experiencia fue bastante gratificante, puesto que hemos aprendido otra forma innovadora y más práctica de conocer la emociones y sus funciones. Desde mi punto de vista, es una forma de aprendizaje bastante entretenida, que sería un buen recurso para para llevar a la escuela, puesto que los niños se sentirían muy emocionados por poder aprender de una forma diferente y divertida.
    A continuación, les deje el enlace de la foto del montadito realizado en el taller: https://twitter.com/AndreBarbuzano/status/849223301293539328

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  42. “Mi experiencia como psicocinero”
    Hola, mi nombre es Gerson Jesús González Estévez. Soy alumno del Grado en Maestro en Educación Primaria en la Universidad de La Laguna.
    El martes 21 de marzo de 2017, llevamos a cabo en una clase de la asignatura de Emocional un ejercicio vivencial denominado “Psicocina Sociafectiva”. En dicho ejercicio, cabe decir que fue una clase práctica totalmente diferente, innovadora y muy divertida, en la cual consistía en llevar a cabo la elaboración de dos montaditos (uno para dárselo a tu compañero/a y otro para ti mismo) en los cuales algunos ingredientes eran a voluntad propia y otros eran cedidos por el profesor, pero tenían que relacionarse con las emociones.
    Esta experiencia, a nivel personal, me ha parecido muy enriquecedora y muy novedosa, puesto que me pareció algo muy gratificante el poder relacionar las emociones con los alimentos. De hecho, considero que esto en un futuro serviría de gran ayuda para poder llevarlo a un colegio y poder plasmárselo a los alumnos de una manera más divertida y amena, cuyo fin, considero que es el mejor medio para aprender y adquirir conocimientos.
    A continuación, les dejaré un enlace donde podrán ver “mi montadito”.
    https://twitter.com/16_buenpaso/status/848856526966206465

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  43. "Yo soy contigo"

    Mi nombre es María Cáceres Velázquez y soy alumna de la asignatura Educación Emocional del Grado Maestro de Educación Primaria.
    El 21 de marzo asistí por primera vez a un taller de cocina socioafectiva. Me resultó una clase muy amena y divertida, ya que es totalmente diferente a las clases que solemos tener. Por lo tanto, me llevo una experiencia positiva, en la que he aprendido que a través de la cocina también se puede transmitir y enseñar valores y emociones.
    Creo que es una actividad muy enriquecedora que podría llevar a la práctica en un futuro.
    Para terminar, adjunto el enlace de mi montadito socioafectivo:
    https://twitter.com/MariaCaceres8/status/849340701657763840

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  44. María Quintero Hernández4 de abril de 2017, 13:35

    Soy María Quintero Hernández, alumna de la asignatura Educación Emocional y estudio actualmente el tercer curso del Grado de Maestro en Educación Primaria.
    Hace dos viernes, concretamente el 21 de marzo, tuvimos una clase en la que consistía prepara un montadito. Me ha parecido una actividad diferente que jamás había practicado con ese fin emocional. Creo que es una manera innovadora y dinámica para cualquier edad porque es una forma de aprender cosas nuevas y que además se reflejan emociones que no todas las personas son consciente de ellas.
    Desde mi punto de vista, creo que es una experiencia que nos sirvió a todos para muchas cosas, así como identificación de emociones, como recurso para un futuro como docentes, llevar a cabo cierta dinámica de diferentes maneras, etc.
    Así pues, muestro a continuación mi montadito que elaboré en el aula:
    https://twitter.com/maryquinteroULL/status/849354508836757504

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  45. "Yo soy contigo"
    Hola, mi nombre es Ana Camacho Rodríguez, alumna de la asignatura Educación Emocional del Grado de Maestro en Educación Primaria y pertenezco al grupo 2.1A.
    El martes 21 de Marzo realizamos un taller de cocina socio-afectiva, en el cual elaboramos una receta llamada "Yo soy contigo". Esto consistía en elaborar dos montaditos (uno para nuestro compañero y otro para nosotros) en el que teníamos que añadirle diferentes alimentos que se relacionaban con distintas emociones, sentimientos...
    Esta actividad me ha gustado mucho ya que ha sido una experiencia innovadora, distinta al resto de actividades y materias. Además, fue una clase muy enriquecedora ya que nunca se me hubiera ocurrido la idea de colocarle a cada ingrediente un valor. Espero poder realizar actividades de este tipo, creativas e interesantes, con mis futuros alumnos.
    Aquí está el montadito que he elaborado:
    https://twitter.com/AnaCamacho27/status/849344290211999745

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  46. Buenas, mi nombre es Miriam Mora Pérez y actualmente estoy cursando tercero del grado en maestro de educación primaria en la Universidad de La Laguna. Una de las asignaturas que se nos imparte se llama Educación Emocional. Hace uno días atrás tuvimos una clase donde teníamos que preparar un montadito. De primeras, parece una actividad extraña, pero todo tenía su por qué...un por qué que me sorprendió de manera positiva. El profesor nos mandó a lavarnos las manos previamente, algo normal antes de cocinar, pero la finalidad de ese lavado de manos era eliminar todas aquellas emociones desagradables que podríamos "pegar" a nuestro montadito. A continuación, tuvimos que entrar en el aula en pareja y cogidos de la mano y diciendo, al mismo tiempo, "yo soy contigo". Después de todo esto, nos sentamos en un círculo y comenzamos a montar paso por paso nuestros dos montaditos. Quizás, para cualquier persona, los ingredientes que estábamos usando eran normales, pero detrás de cada uno de ellos se escondía un papel a desempeñar. En primer lugar, teniamos el queso, el cual se tenía que untar de manera cuidadosa, posteriormente pasabamos a la mermelada de tomate la cual nos daba el toque dulce. Despues de esto, poniamos el ingrediente que habíamos traído de casa que tenía la característica de ser algo salado. Y por último, el toque verde. Debo decir que, en los años que llevo de carrera, es la primera vez que participo en una cocina socioafectiva y la experiencia es indescriptible. Ya no solo por lo peculiar, si el darle un papel a desempeñar a cada ingrediente o los pasos previos antes de montar tu montadito me parecen especiales. Otra cosa a destacar, era que uno de los dos montaditos había que dárselo al compañero con el que habías entrado de mano al aula. Como actividad, no dudaré en ponerla práctica en un futuro como docente, ya que considero que es una forma muy dinámica de aprender. Al mismo tiempo, es muy curioso como de una forma tan sencilla se pueden trabajar de manera profunda las emociones de las personas, ya sean niños o adultos. A continuación, les adjunto la foto de mi montadito:https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1931335347099661&set=pb.100006696434414.-2207520000.1491339352.&type=3&theater

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  47. Soy Mara Martín Arteaga, alumna del tercer curso del Grado en Maestro de Educación primaria, en el cual se imparte la asignatura de Educación Emocional. En dicha asignatura hemos llevado a cabo la realización de una receta socioafectiva. La practica consistía en la realización de un Montadito de queso y mermelada de tomate: yo soy contigo, en el cual nos implicados emocionalmente, vivenciando el recurso de la psicocoina, propuesta que nos transmite nuestro profesor para trabajar la Educación Emocional.
    Mi experiencia como psicococinera en dicho taller fue grata, incluso me llegó a sorprender el conocer una herramienta a mi parecer bastante útil para trabajar las emociones, pudiéndose llevar a la práctica en primaria y no solo eso sino en sí en lo que consiste esta práctica educativa.
    A mi parecer con esta práctica estábamos aprendiendo lo qué es la comida y el acto de alimentarnos o alimentar a otros, yendo mucho más allá de una necesidad primaria en la que simplemente nos alimentamos para sobrevivir. Además de conocer los nutrientes de cada alimento, el cual se identificaba con diferentes emociones.
    Cabe destacar que el nombre de nuestro montadito socioafectivo lleva implícito la frase “yo soy contigo” por lo que también estábamos trabajando el compartir esta experiencia con otra persona, tanto el ir construyendo cada uno un montadito como el hecho de ofrecerle de tu creación en el que lleva implícita tantas emociones a otra persona.

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  48. Soy Melisa García González, del grupo práctico 2.1.A de la asignatura Educación Emocional. Actualmente me encuentro en el 3º y he escogido como asignatura optativa Educación Emocional.
    El pasado martes 21 de marzo realicé junto a mis compañeros y mi profesor, Antonio Rodríguez, una actividad de cocina Socio-afectiva en la que nosotros como psicococineros, realizábamos una receta de un montadito titulada “Yo soy contigo”. En esta práctica no solo hicimos un montadito para nosotros mismos sino también elaboramos otro para nuestra compañera.
    La ejecución de dicho montadito se realizó poco a poco, siendo el profesor el que nos explicaba cada componente de la receta, intentando transmitir nuestras emociones en ella. Esto fue algo llamativo para mí, que un alimento se pudiese relacionar con diferentes emociones y sentimientos, me llamó mucho la atención.
    Esta práctica me gustó mucho, ya que nunca había asistido a una clase diferente como lo fue esta, también se me hizo muy amena y divertida. Este tipo de sesiones hace reflexionar de una forma diferente de cómo podemos enseñar y transmitir las emociones de forma muy diferente e innovadora.
    Por último, si quieren ver el resultado final de mi montadito de mermelada de tomate, queso, serrano y ensalada entren en esta dirección:

    https://twitter.com/Melisa19sjr/status/849394564960067590

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  49. Buenas a todos psicocineros/as, me llamo Helena González Avendaño y soy una alumna de 3º de Grado en Maestro de Educación Primaria que actualmente se encuentra cursando la asignatura de Educación Emocional con el Profesor Antonio Rodriguez.El pasado viernes 24 de marzo realicé una practica junto con mis compañeros donde el profesor era nuestro guía.La actividad titulada "yo soy contigo" se trataba de comida socio-afectiva, nosotros tras las pautas de Antonio fuimos realizando un montadito,en el que tras varias simbologias ibamos sanando nuestro alma. El profesor iba explicando el significado de cada componente de la receta y mientras nosotros ibamos creando dos montaditos, uno para nosotros y otro para nustro/a compañero/a. Los ingredientes que use para la realización de mi montadito fueron: pan, queso de huntar, jamón serrano, mermelada de tomate y lechuga.
    Esta práctica me ha sorprendido de manera grata,ya que no sabia la existencia de la cocina socioafectiva, ni que a través de ella pudiesemos trabajar nuestros sentimientos y emociones. Me encantó esta práctica creo que "la comida" es algo que a todo el mundo nos produce sensaciones positivas y es una buena manera de usarla como elemento vinculativo de las emociones. Fue una clase diferente , amena, divertida y entretenida además de enriquecedora y deliciosa. Creo que estas prácticas nos ayudan a cultivarmos para luego realizarlas con nuestros futuros alumnos y de esta manera ellos puedan percibir y sentir lo mismo que sentimos nosotros en la realización de la misma. Para finalizar les facilito esta dirección y asi podrán deleitarse con mi monatadito, un saludo.

    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1670631076286623&set=a.682525125097228.1073741825.100000192417575&type=3&theater&notif_t=like&notif_id=1491376770834108

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  50. Buenas, soy Paula Robles Rupérez y yo también asistí y participé en la clase práctica de la asignatura Educación Emocional impartida por el profesor Antonio Rodríguez en la Universidad donde creamos los Montaditos "Yo soy contigo".
    La cocina en todo su ámbito, lleva de la mano el hecho de convivir, de compartir, de relacionarse, de disfrutar (entre otras muchas cosas) pero sobre todo implica la posibilidad ser feliz.
    Cada paso de esta receta desde el principio (lavándonos las manos antes de comenzar a realizar los montaditos) hasta el final (compartiendo uno de los dos con otro compañero), cuenta con importante significado emocional, donde no tienen principal importancia los ingredientes que conforman la receta, sino la forma de prepararlos. ¿Y qué mejor que introducir actividades emocionales a los más pequeños de esta forma práctica y dinámica, pudiendo hacerlo incluso dentro de las aulas de los centros escolares?
    Este tipo de clases y momentos vividos que son diferentes, facilitan la posibilidad de aprender, disfrutar y querer enseñar lo aprendido a cualquier persona que desconozca en este caso lo que es la cocina Socioafectiva a través de la que se pretende "alimentar el alma" aparte de quitar el hambre.


    Aquí dejo el enlace a la foto de mi Montadito "Yo soy contigo":
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=764183573744155&set=a.174308016065050.1073741826.100004575583686&type=3&theater

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  51. Buenas tardes a todos socio-cocineros. Mi nombre es Raquel Guzmán Hernández, alumna del 3º grado de Maestro en Educación Primaria.
    El pasado 21 de Marzo realizamos una receta emocional, concretamente un montadito. Cada alumnno de la asignatura llevada a cabo por el profesor Antonio, tenía que llevar ese día a clase los siguientes alimentos: pan y algún embutido (el más que te gustase o el que querías que estuviese formado tu montadito emcional). Además, el profesor nos ofreció para todos los alumnos dos tipos de mermelada y lechuga para así "cocinarlo". Cada alimento por lo que estaba constituído el montanito tenía un significado emocional.
    Nosotros, los alumnos, teníamos que realizar dos, uno para nosotros y otro para compartirlo con el compañero que nosotros queramos.
    Considero que este tipo de actividades deberían de llevarse a cabo en las aulas de primaria, ya que son amenas y consiguen que el alumnado aprenda jugando, es decir de una manera diferente, facilitando así el aprendizaje y fomentando las ganas de aprender.
    Este enlace muestra la foto de mi montadito emocional "Yo soy contigo"
    https://twitter.com/GuzmanRaqel?lang=es

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  52. Mi nombre es Davinia Verde Pérez, alumna de la asignatura de Educación Emocional de Tercer Curso. El pasado 21 de Marzo asistí a mi primer Taller sobre Cocina Socioafectiva. La experiencia resultó totalmente enriquecedora pues por un lado, rompió con el estereotipo de una clase formal y estática, y al mismo tiempo descubrimos que es importante mimar tanto nuestro cuerpo (a través de la alimentación, en este caso) como nuestro corazón y mente (mediante la toma de conciencia de nuestra emocionalidad)
    En nuestro taller, elaboramos un montadito denominado "Yo soy contigo" y aunque no requirió una excesiva complejidad en su elaboración, exprimimos toda la carga emotiva que podía simbolizar cada ingrediente para percatarnos de la importancia de la alimentación en este ámbito.
    Antes de iniciar la preparación, como todo buen cocinero que se precie, lavamos nuestras manos para eliminar las impurezas pero simbólicamente nos desprendíamos de la negatividad y de emociones que nos impidieran disfrutar al 100% de la actividad. Posteriormente, nos cogimos de la mano con un/a compañero/a y con una mirada a sus ojos le dijimos las palabras "Yo soy contigo" como un acto de vinculación emocional.
    ¡Ahora tocaba relajarse! Para ello, realizamos un breve ejercicio de respiración con el cual intentábamos vaciar nuestra mente para centrarnos en la elaboración y darnos cuenta de este modo de todas las implicaciones afectivas que tienen tanto los ingredientes en sí mismos como la forma en la que los combinamos.
    Pues bien, había llegado el momento de ponernos manos a la obra: hicimos acopio de los ingrendientes y el profesor Antonio Rguez. comenzó a facilitarnos las indicaciones pero... inesperadamente vimos los ingredientes desde otra perspectiva.
    Esa rebanada de pan dejó de ser únicamente eso y ahora simbolizaba también a esa/s persona/s sobre la/s que te apoyas, sobre el/los que recae tu "yo" en toda su magnitud (análogamente el pan es lo que sostendría todos los demás ingredientes) y por ejemplo, el jamón serrano podría ser un elemento relacionado con el tiempo que deseas compartir con esa persona especial para tí, pues el jamón serrano se logra mediante un proceso largo de curación. Así, llegamos al final de la preparación, estableciendo infinitos paralelismos con el resto de ingredientes (queso de untar, mermelada de tomates, elemento salado a nuestra elección, brotes verdes,...) y con la manera de disponerlos.
    Antes de degustarlo intercambiamos uno de nuestros montaditos con el compañero siendo conscientes del mimo que ambos habíamos empleado en dicha creación, ese pedacito tenía un poco de nosotros.
    Finalmente, cerramos los ojos y procedimos a dar el primer bocado comprobando no sólo cómo se fusionaban los sabores sino asimilando que cada ingrediente tenía su pequeña aportación emotiva. Disfrutamos cada uno de los bocados como si el tiempo se detuviese y sólo así descubrimos una nueva manera de entender la cocina.
    En un mundo donde los horarios, las prisas... no nos dejan el suficiente tiempo para ahondar en nuestras emociones, considero que esta combinación de alimentación y emocionalidad debería formar parte de nuestros hábitos. Debemos incorporar en nuestro día a a día un espacio personal donde reflexionar sobre nosotros mísmos mientras cubrimos una necesidad fisiológica básica: la nutrición. Para ello, debemos entender la elaboración de cualquier receta como un proceso sereno, pausado y delicado en el que ponemos todo nuestro ser en cada paso tanto culinario como afectivo.
    A menudo, consideramos la ingesta de alimentos como un mero hábito rutinario y prescrito (las 5 comidas recomendadas) pero ¿alguna vez nos hemos preguntado acerca de los efectos que tienen los nutrientes que extraemos, sobre nuestras emociones (energía,estado anímico,...)?
    ¡Démonos unos minutos y descubramos no sólo el placer de la comida sino el cómo cuidar al mismo tiempo nuestro interior! Se los recomiendo enormemente.
    https://www.facebook.com/davinia.verdeperez?pnref=story

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  53. Buenas a todos/as, soy Mishel García López, y yo también he participado en la elaboración del montadito "Yo soy contigo". En la realización de este montadito hemos llevado a cabos varios pasos. Cada uno de estos pasos requería de toda nuestra implicación, desde el momento de lavarnos las manos, hasta el momento de compartir nuestro montadito con un compañero. Cada uno de estos pasos y de los elementos usados tenían una función, como por ejemplo el pan, el cual debe ser firme ya que es la base que nos sostiene, el queso de untar, el cuál debía ser aplicado de forma cuidadosa y delicada, la mermelada de mango, que nos aportaba un sabor diferente, el jamón serrano que aportaba un toque salado y finalmente la lechuga que aportaba un toque verde a nuestro montadito. Finalmente, después de haberlo elaborado, debíamos compartirlo con un compañero y probar el montadito que el compañero había preparado.
    Creo que esta práctica ha sido enriquecedora para todos, ya que el hecho de cocinar no solo para saciar el instinto de alimentarse, sino de cocinar para alimentar a otro, hace que nos esmeremos más en la elaboración del montadito y pongamos en él todo lo bueno de nosotros.
    Finalmente, me parece un buen recurso para llevar a cabo con los alumnos, ya que no solo se elabora una receta, sino que esta receta estará cargada de emociones. Por tanto, creo que es una buena herramienta de la que disponer para su utilización en nuestra futura práctica educativa.

    Aquí adjunto el enlace que os llevará a ver mi montadito:
    https://twitter.com/mimigrlp/status/849642325416570880

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  54. Mi nombre es José Antonio García Hernández y actualmente curso el Grado en Maestro de Educación primaria en la Universidad de La Laguna. En el taller que realizamos llamado "Yo soy contigo" en la asignatura de Educación Emocional pude experimentar y vivir en primera persona lo que es vivir la cocina desde otra perspectiva, en concreto la cocina socioafectiva.
    El taller comenzó con una primera indicación, el gesto de lavarnos las manos como esa impureza para realizar bien el taller. Seguidamente nos cogimos de la mano con otro compañero y junto con ese gesto le tenía que decir la frase "yo soy contigo".
    Una vez sentados y con los ingredientes preparados para realizar el montadito, hicimos un ejercicio de relajación para quitarnos todos esos pesos y cargas que tenemos a diario y para que el montadito se apreciara aún más sin prisas ni agobios.
    Cuando empezamos a realizar el montadito, el pan era la base, como ese apoyo que una persona necesita para estar bien. Pero esa base sin unos ingredientes no está completa, por ello fuimos con mucho esmero, untando los ingredientes que son el complemento que nos hace sentir plenos y que luego no solo se degusta sino que hará sentir bien al otro compañero como signo de ese apoyo y el sentir que hay alguien a tu lado viviendo lo mismo que tú vives.
    Una vez realizado, nos lo comimos con tranquilidad y viviendo esas emociones que con cada mordida se hacían presentes.

    Respecto al taller me ha gustado porque es una buena manera de plasmar esas emociones a través de la comida y que es una actividad que se puede realizar con los niños en el aula de una forma divertida, sana y gustosa.

    Gracias, Antonio, por este taller tan completo y significativo.

    Aquí les dejo el enlace del montadito.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1141771119268560&set=a.264203627025318.52700.100003070476252&type=3&theater

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  57. Mi nombre es Fabián Díaz Pérez, alumno de la asignatura de Educación emocional, la cual es impartida por Antonio Rodríguez Hernández.
    El día 21 de marzo de 2017, tuve el placer de asistir a la primera práctica de cocina socioafectiva. Esto es, tuvimos que preparar dos montaditos que llevaban por título "Yo soy contigo". Uno de ellos era para nosotros y el otro para intercambiarlo con un compañero.
    Me pareció una clase muy dinámica y divertida. Bajo mi punto de vista, la cocina socioafectiva es un recurso muy rico, pues a través de este acto simbólico con los alimentos se puede llegar comprender mucho mejor las emociones.
    Era muy importante, tal y como nos expresaba Antonio, que los montaditos lo hiciéramos con mucho cariño y tacto.
    También hablamos sobre los nutrientes que nos aportaba cada alimento de nuestros montaditos, los cuales también tienen mucha relevancia en nuestras emociones.
    La verdad que aprendí muchísimo en esta práctica y la tendré presente para llevarla a cabo cuando ejerza como docente.
    En mi caso, los montaditos los hice con queso de untar, mermelada de tomate, chorizo y brotes verdes. Aquí les dejo el enlace para que lo puedan ver:
    https://twitter.com/FaabiDiaaz/status/849660139154100224

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  58. Hola buenas,mi nombre es Aythami Alonso Mosegue y pertenezco al grupo práctico 2.1.A de la asignatura Educación Emocional. El pasado 21 de marzo, nuestro profesor Antonio, nos convocó presencialmente para la elaboración de un "montadito emocional", "Yo soy contigo". De esta manera aprendimos una forma bastante original de trabajar las diferentes emociones a través de los ingredientes que llevaba el montadito. La clase comenzó con un cierto clima de inquietud y expectación, pero después del ejercicio previo de relajación y elaboración del montadito, todo se convirtió en una auténtica metáfora de sentimientos y emociones. Sin duda, fue uno de los ejercicios en los que más disfruté y descubrí que a veces en cualquier momento y en cualquier lugar, la vida siempre puede sorprenderte con algo nuevo. Sin más, les facilito un enlace donde podrán disfrutar de mi montadito, un saludo para todos/as.
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=101129377105230&set=ms.c.eJwzNDA0NLI0Njc3NDA1MjbQMwTzTY1BIhYWhgBiTQYy.bps.a.101129327105235.1073741825.100016245032350&type=3&theater

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  59. Mi nombre es Amanda Díaz Pérez y actualmente estoy cursando 3º en el Grado de Maestro en Educación Primaria, mi experiencia como psicocinera en el taller de cocina socioafectiva propuesto por Antonio Rodríguez Hernández en la asignatura de educación emocional ha sido muy enriquecedora y diferente.
    El taller consistía en elaborar dos montaditos, en mi caso, los hice con pan, queso de untar, mermelada de tomate, pechuga de pollo y canónigos.
    Gracias a esta experiencia he aprendido que podemos alimentar el estómago y el corazón ya que hasta un simple montadito puede esconder emociones y significados para nosotros, desde el contenido nutricional que este conlleva hasta las emociones que experimentamos al realizarlo y saborear los ingredientes. A medida que depositábamos un ingrediente sobre el pan íbamos destapando emociones y recuerdos.
    Sin duda es un recurso muy útil y divertido que trabajar con los chic@s en el aula.
    A continuación les adjunto el enlace de mi montadito en twitter:
    https://twitter.com/almogroteconlim/status/849662256849838081

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  60. Paula Martín Ramos5 de abril de 2017, 11:23

    ¡Yo soy contigo!
    Me llamo Paula Martín Ramos, soy estudiante de 3º de Magisterio de la ULL y, además, estoy cursando la asignatura de Educación Emocional.
    El pasado 21 de marzo, he asistido a una clase “atípica” con el profesor Antonio. La denomino “atípica” porque jamás había realizado algo así ni sabía que una clase pudiera ser de esa manera. Me rompió mis “esquemas” pero muy positivamente. Sobre todo, el principio de la actividad, el sacarnos de clase para ir a lavarnos las manos, el que nos dijera lo que significaba este acto… Aluciné.
    En la clase, realizamos un montadito emocional. Cada componente, alimento del montadito y en general las acciones, estaban relacionadas con las emociones y los lazos afectivos.
    La actividad me encantó una porque como amante de la comida que soy y la segunda porque jamás imagine que la comida se pudiera relacionar de esta manera y los efectos que el montadito produjo en mí ya que, en todo momento me hizo pensar en mi vida, en los lazos que he ido tejiendo, creando a lo largo de los años y sobre todo en las personas que me sustentan y me definen como soy.
    Otro de los aspectos que valoro de esta experiencia es la originalidad tanto de la actividad en si como de los componentes del montadito. Ya que sinceramente, jamás imaginé que a un montadito se le pudiera untar mermelada de tomate o en otros casos, el salirnos del montadito habitual y buscar sustitutos y otros alimentos que nos representen manteniendo solo la base, el pan.
    En definitiva, si algún día ejerzo como maestra, llevaré esto a cabo en mis aulas.
    A continuación. les adjunto el enlace de mi montadito:
    https://twitter.com/Paumar95/status/849364406152683522

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  61. Mi nombre es Tamara Díaz León, estudio Magisterio en la Universidad de La Laguna, concretamente en el 3º año del Grado. Este año he escogido Educación Emocional como asignatura optativa.
    El 21 de marzo de 2017, el profesor Antonio Rodríguez impartió una clase definida como "cocina socioafectiva".
    El profesor Antonio, nos encargó llevar unos ingredientes sin saber cual sería su función. Nunca imaginé una clase así, hemos tenido que expresar sentimientos de una manera diferente, a través de la cocina.
    Creo que uno de los placeres de la vida es el comer, para ello debes saber cocinar, y cuando cocinas, para hacerlo bien debes hacerlo con pasión. Cuando comencé a realizar mi "montadito" sentía en cada momento cada ingrediente como nos lo indicaba el profesor, y realizaba la actividad con plena sinceridad de mis sentimientos.
    A medida que iba decorando mi montadito, rememoraba estos sentimientos, cómo se habían creado e incluso visualizaba recuerdos de momentos en los que se habían producido esos sentimientos.
    La actividad "Yo soy contigo" me ha parecido un método de innovación necesario en los tiempos que corre la educación contemporánea.
    Quizás mi montadito no sea el más tentador, el más exquisito ni el más vistoso, pero es un montadito lleno de sentimientos. Aquí el enlace en mi página de twitter: https://twitter.com/TamaraDiazL/status/849708484279115776

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  62. Agustín Pedro González Plasencia5 de abril de 2017, 13:30

    Buenas tardes, mi nombre es Agustín Pedro González Plasencia. Soy alumno del grupo 2.1.B de la asignatura Educación Emocional.

    El pasado día 21 de marzo tuve la suerte de poder asistir a la clase práctica de Cocina-sociafectiva. Había escuchado algo acerca de como sería la actividad de boca de compañeros que cursaron esta asignatura el año pasado, pero nunca me imaginé que fuera así.

    La manera en cual nos separamos de las mesas y nos sentamos todos en círculo al fondo de la clase, para luego salir a lavarnos las manos y entrar en parejas a la exclamación de "yo soy contigo" es algo mágico. Al entrar de nuevo en el aula las sensaciones que tenemos son completamente distintas a lo que sentimos en el resto de actividades para otras asignaturas.

    Me alegra mucho haber podido participar en este taller, dónde el montadito no es solo otro plato de comida, sino que obtiene un significado enorme. Comparamos el pan con la gente que nos soporta en ambos sentidos, y se ve claramente a que nos referimos con esto pues sin la rodaja de pan no hay montadito.

    Espero que todos hayan disfrutado como yo disfruté ese día, y que alumnos de años venideros se convenzan de lo valioso y entretenido que es esta asignatura.

    Si os interesa ver mi montadito, podéis acceder a el mediante el siguiente enlace: https://www.instagram.com/p/BShEOs7h9RC/

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  63. Mi nombre es Natalia Castillo Hernández y actualmente estudio el Grado de Maestro de Educación Primaria en la ULL. Hace varios días, acudí al taller propuesto por Antonio Rodríguez sobre la psicocina socioafectiva. En un primer momento me extrañó el hecho de que la cocina pudiera estar relacionada con la educación emocional, que es la asignatura que imparte dicho profesor. Sin embargo, cuando salí del taller, mi pensamiento al respecto había dado un giro de 180º.
    Lo cierto es que tiene toda su lógica, ya que la educación emocional, habla fundamentalmente de educar desde el corazón, y si esto de por si ya es importante, como no lo va a ser comer o cocinar desde el mismo. Algunos pensareis que la función de alimentarse, se haga como se haga es la misma, pero en eso también yo estaba equivocada, y es que todo hecho con conciencia, con pasión y con dedicación se transforma, y se convierte en una experiencia totalmente diferente. Yo diría que es algo así como aprender a disfrutar de lo que hacemos, cosa que con tanta prisa y tantos agobios hemos dejado de hacer.
    Le agradezco en mi caso a Antonio, que me haya enseñado que alimentar nuestro cuerpo no es solo meter cosas en el sin ton ni son. Y hablo de alimentar a nuestro cuerpo en todos los sentidos. Seguro que habéis oído alguna vez eso de que somos lo que comemos, y muchos de ustedes pensarán que obviamente una alimentación sana y una vida activa se refleja en un cuerpo más hermoso. Pero no pensamos que también somos lo que comemos porque también cuando cambiamos nuestra alimentación, cambiamos por dentro. Cambia nuestra forma de ver las cosas, cómo nos sentimos e incluso cómo hacemos sentir a los demás. Al menos así lo entiendo yo.
    En otro sentido, los alimentos que comemos están íntimamente relacionados con el mundo emocional y existen diversas metáforas que se pueden proponer sobre estos. Hay alimentos que nos pueden hacer daño, otros son beneficiosos, pero ojo, en su justa medida, otros nos aportan la energía que necesitamos, otros pueden calentarnos y otros enfriarnos, y si nos damos cuenta esto es exactamente lo que pasa con las emociones y nos nuestra vida emocional. Ahí es donde encontramos la razón de este vínculo, y de la importancia de nutrirnos y nutrir a los demás de manera que todos salgamos ganando.

    Mi montadito, que esconde más de lo que refleja, puede verse en el siguiente enlace:
    https://twitter.com/marcanaria9/status/849714673717047296

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  64. Soy Edurne Martín Martínez. Soy alumna de la asignatura Educación Emocional del grupo práctico 2.2.B.

    Durante el pasado viernes realizamos el ejercicio vivencial nº5 basado en la cocina socioafectiva. En este hemos realizado un montadito a través del cual distinguíamos entre los distintos ingredientes para darle un valor emocional a cada uno de los nutrientes que estos poseen. En esta experiencia adquirimos una herramienta útil para enseñar a los alumnos sobre las emociones.

    Mediante este ejercicio he aprendido un nuevo enfoque para trabajar con los alumnos. Estos ejercicios nos abren los ojos hacia métodos didácticos que permiten llevar lo teórico a lo práctico, lo que queda plasmado en un libro de forma abstracta a la vida real.

    Por esta razón me encantó esta experiencia y por ello considero que deberíamos continuar realizando estos ejercicios que nos permiten aprender tanto a nivel personal como a nivel de formación como maestro.

    Este es el montadito que yo realicé:
    https://twitter.com/nunemartin96/status/849731359580889088

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  65. Mi nombre es Natalia Castillo Hernández y actualmente estudio el Grado de Maestro de Educación Primaria en la ULL. Hace varios días, acudí al taller propuesto por Antonio Rodríguez sobre la psicocina socioafectiva. En un primer momento me extrañó el hecho de que la cocina pudiera estar relacionada con la educación emocional, que es la asignatura que imparte dicho profesor. Sin embargo, cuando salí del taller, mi pensamiento al respecto había dado un giro de 180º.
    Lo cierto es que tiene toda su lógica, ya que la educación emocional, habla fundamentalmente de educar desde el corazón, y si esto de por si ya es importante, como no lo va a ser comer o cocinar desde el mismo. Algunos pensareis que la función de alimentarse, se haga como se haga es la misma, pero en eso también yo estaba equivocada, y es que todo hecho con conciencia, con pasión y con dedicación se transforma, y se convierte en una experiencia totalmente diferente. Yo diría que es algo así como aprender a disfrutar de lo que hacemos, cosa que con tanta prisa y tantos agobios hemos dejado de hacer.
    Le agradezco en mi caso a Antonio, que me haya enseñado que alimentar nuestro cuerpo no es solo meter cosas en el sin ton ni son. Y hablo de alimentar a nuestro cuerpo en todos los sentidos. Seguro que habéis oído alguna vez eso de que somos lo que comemos, y muchos de ustedes pensarán que obviamente una alimentación sana y una vida activa se refleja en un cuerpo más hermoso. Pero no pensamos que también somos lo que comemos porque también cuando cambiamos nuestra alimentación, cambiamos por dentro. Cambia nuestra forma de ver las cosas, cómo nos sentimos e incluso cómo hacemos sentir a los demás. Al menos así lo entiendo yo.
    En otro sentido, los alimentos que comemos están íntimamente relacionados con el mundo emocional y existen diversas metáforas que se pueden proponer sobre estos. Hay alimentos que nos pueden hacer daño, otros son beneficiosos, pero ojo, en su justa medida, otros nos aportan la energía que necesitamos, otros pueden calentarnos y otros enfriarnos, y si nos damos cuenta esto es exactamente lo que pasa con las emociones y nos nuestra vida emocional. Ahí es donde encontramos la razón de este vínculo, y de la importancia de nutrirnos y nutrir a los demás de manera que todos salgamos ganando.

    Mi montadito, que esconde más de lo que refleja, puede verse en el siguiente enlace:
    https://twitter.com/marcanaria9/status/849714673717047296

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  66. Soy Julia Rodríguez, alumna del tercer curso de maestro en Educación Primaria. En la actualidad, curso la asignatura de Educación Emocional, la cual, impartida por el profesor Antonio Rodríguez, ha permitido experimentar en el mundo de lo desconocido: las emociones a través de la cocina.
    Para ello, hemos realizado lo que se ha denominado un montadito socioafectivo, teniendo en cuenta pasos tan sencillos como lavarse las manos para despojarse de la suciedad (quitar lo negativo), presentación de ingredientes y elaboración minuciosa y lenta de este.
    Cada parte del montadito ha tenido una relevancia, pues por ejemplo, el pan ha servido como pilar, punto de apoyo, se ido añadiendo el queso, la mermelada de tomate, elementos dulces, un poco de lechuga y el ingrediente especial, el que hubiese elegido cada uno en función de sus gustos, siendo el mío jamón serrano.
    No me esperaba para nada el disfrute de esta sesión, pues no solo hemos comido, sino que hemos aprendido, desde mi punto de vista, a apreciar la cocina como un medio de descubrimiento de sensaciones, pudiéndose llevar a la práctica con facilidad a la etapa de Primaria, ya que los niños al hacer de psicococineros fortalecerían lazos afectivos, no solo con sus compañeros, sino en otros entornos más cotidiano, el hogar.
    Por último, destacar la relación que ha habido, tanto entre nosotros, compañeros, a la hora de cocinar juntos y compartir el resultado final, así como entre lo experimentado y lo emocional, pues este era el fin último de la actividad: conseguir sentir mediante la cocina.
    https://twitter.com/JuliaRguez96/status/849738376056012801

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  67. ¡Hola! Mi nombre es Xiomara Pérez Luis, actualmente estoy en el tercer curso del Grado de Maestro en Educación Primaria. El pasado 24 de marzo en la asignatura de Educación Emocional, experimenté una de las clases más originales y productivas de mi vida.
    Al principio del taller estaba bastante expectante, no sabía que era aquello de psicocina socioafectiva, y me encontraba ansiosa por descubrirlo. Una vez avanzó el taller y se le fueron dando ciertos valores metafóricos y significativos a los actos que estábamos llevando a cabo (lavarnos las manos previamente, por ejemplo), comencé a entender el objetivo que Antonio quería conseguir con la dinámica.
    Una vez realizado el taller, saqué mi propia opinión y conclusiones:
    En primer lugar, considero firmemente que todo conocimiento que se enseñe de forma dinámica y divertida es muy útil, no sólo para la etapa primaria sino para otras etapas posteriores (incluyéndonos a nosotros los universitarios).
    Defiendo también con rotundidad todo aquello con lo que se pueda aprender manipulando, tocando, saboreando, en definitiva experimentando ciertas sensaciones probables por los niños.
    Además defiendo la idea de unir estrechamente aquello ligado con el hogar con el colegio. La escuela, no es mundo a parte, cohabita estrictamente con la vida real, las casas, las familias y las vidas de los alumnos, y hacer un ejercicio relacionado con la cocina y el alimento (cosas que todos los niños tienen en el hogar) provoca una unión entre ambos ámbitos en los que los
    niños se desenvuelven.
    Por último apoyo todas aquellas metodologías para enseñar creativas que se planteen en los colegios, la imaginación es un recurso exquisito que se debe explotar, no sólo en las aulas sino en la vida en general.
    Mi rico montadito lo podéis ver en al siguiente enlace:
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1416213425096795&set=a.718765948174883.1073741826.100001244523541&type=3&theater

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  68. Mi nombre es Jose Carlos González Santana, soy estudiante de tercero en el grado Maestro en Educación primaria de la Univesidad de la Laguna, y matriculado en la asignatura de Educación emocional. Es por ello, que les voy a poner de manifiesto una práctica que llevamos a cabo de psicocina, con la creación de un montadito al que llamamos "Yo soy contigo", una práctica para establecer lazos emocionales a través de los ingredientes.
    Primero nos purificamos lavándonos las manos, para poder proceseder a la elaboración del montadito con tu compañero/a. Seguido de ello, entrábamos al aula de la mano y teníamos que decir Yo soy contigo. Procedíamos a una breve relajación y conectar con tus emociones y finalmente, elaboramos el montadito, con ingredientes como el pan como la base,crema de queso, mermelada de tomate, un ingrediente salado al gusto del psicococinero y un ingrediente verde para finalizar. Todo ello estableciendo una relación ingrediente-emoción, para compartir con tu compañero, mas que un simple montadito, compatir lazos emocionales.
    En relación a la práctica en sí, me pareció una práctica diferente, original y sabrosa, ya que a pesar de la apariencia de mi montadito me sorprendió el sabor del montadito de mi compañero, ya que al darle ese toque de elaboración emocional, sabe mejor.
    Por lo tanto, lo considero una buena práctica para trasladar a las aulas, ya que es una manera de trabajar la educación emocional con los alumnos de una manera diferente, lúdica, atractiva y sabrosa, que pondré en práctica como futuro docente.
    Aquí les dejo mi publicación del montadito emocionante, Yo soy contigo:
    https://mobile.twitter.com/JoseCarlosGlez1/status/849699336896303104

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  69. Buenas tardes, mi nombre es Yasmina Madero Aisa, estudiante de Magisterio de Primaria en la Universidad de La Laguna. Actualmente estoy curso el 4º curso de la carrera y quise cursar la asignatura de Educación Emocional impartida por el profesor Antonio Rodríguez ya que, en mi opinión, un profesor/a ha de saber cómo trabajar y tratar las diferentes emociones que viven y sienten nuestros alumnos y nosotros mismos.
    Según pasan los días y avanza el temario de la asignatura me va sorprendiendo cada día más y las horas de práctica me parecen muy creativas e interesantes. En este caso, Antonio nos encomendó la misión de traer al aula dos ingredientes y unas rebanadas de pan para realizar la práctica de “cocina socioafectiva”.
    Para mi sorpresa, la práctica fue realmente interesante y divertida, nunca había imaginado que pudiéramos expresar a través de alimentos y diferentes sabores, sentimientos y sensaciones.
    En primer lugar, comenzamos por limpiarnos las manos y seleccionar una pareja con la que intercambiar nuestro montadito, con ella, debíamos entrar al aula diciendo “Yo soy contigo”.
    En segundo lugar, debíamos crear nuestro montadito, pensando que nos inspiraba y transmitía ese ingrediente que habíamos seleccionado. En mi caso, seleccioné como embutido unas lonchas de jamón serrano y de lomo que tenía de mi tierra (Aragón) asique, el montadito iba a tener un gran valor sentimental para mí y, por ello, puse mucho empeño y cariño a la hora de realizarlo y quería que estuviera delicioso. Además, he de decir, que fue una muy buena combinación de ingredientes el embutido que yo había traído con los ingredientes de base que nos había proporcionado el profesor (queso y mermelada de tomate).
    El montadito de mi compañera estaba también muy bueno y, según pude observar, realizó el montadito con mucho empeño y tacto de modo que eso me hizo tener respecto por el trabajo que había realizado mi compañera y tenía curiosidad por probarlo.
    En resumen, he de decir, que me ha parecido una práctica muy interesante e innovadora y que jamás hubiera imaginado que realizando un montadito hubiera podido expresar y sentir diferentes sentimientos que, en la mayoría de las ocasiones cuando cocinamos, no tenemos en cuenta.
    Adjunto aquí el enlace de mi blog de psicocina socioafectiva:
    http://psicocinasocioafectivayasmina.blogspot.com.es/

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  70. Buenos días, mi nombre es Ana Esther González Castañeda, alumna de tercero del grado de magisterio de primaria en La ULL y estoy en la asignatura de Educación Emocional en la que hemos elaborado un montadito en la cocina socioafectiva. Aunque presento mi comentario tarde (por asuntos personales) he querido hacerlo igualmente ya que acudí a dicha clase y me gustaría narrar mi experiencia.
    Previamente, se nos pidió traer una serie de ingredientes: pan para montaditos, algo que añadir junto con queso de untar que nos daría el profesor y, además, que pudieramos compartir. En mi caso, al ser vegetariana e intolerante a la lactosa, traje paté de garbanzos (hoummus) y queso sin lactosa. Despúes, antes de preparar el montadito, nos lavamos las manos como símbolo de pureza afectiva antes de implicarnos en dicha tarea. Luego fuimos preparando la base del montadito con el queso de untar, que en mi caso fue con el paté de garbanzos, y con una mermelada de tomate para darle un sabor especial. Con respecto al preparado de esa base, hubo un ritual de compartir ya que no había tanto como para abusar. Por último, finalizamos nuestro montadito con aquello que trajimos a conciencia para darle consistencia: la mayoría puso jamón serrano, pavo o chorizo, pero yo puse queso sin lactosa. Realmente pensé que era una mezcla algo extraña: paté de garbanzos, con mermelada de tomate y queso sin lactosa... pero resultó estar muy bueno. Aunque lo habría compartido de mil amores, no lo probó ningún otro compañero y tampoco pude probar otro montadito, pero hubo un momento de intercambio de ingredientes e investigación muy bueno, cuando un compañero me comentó que la salsa de mango estaba muy buena y la añadí como otro extra más al montadito. Extrañamente estuvo muy rico.
    Pienso que la cocina esta muy enlazada con las emociones ya que los sabores y los olores están muy implicados en nuestra percepción del mundo y porque comer algo que nos gusta nos genera un placer similar a la felicidad. Si además sumamos que comer es un ritual muy social (se usa en reuniones de trabajo, de amigos, en celebraciones, etc), es lógico ver lo útil que puede ser para trabajar en el capo emocional.
    Puede ser muy interesante cocinar con los niños de primaria desde algo sencillo hacia algo más elaborado, en grupos o parejas y usarlo en algún evento social, como invitar a sus padres o, incluso, que ellos participen en la cocina.

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